Los astrónomos revelan un descubrimiento asombroso: Hallan un enorme disco en espiral alrededor de una estrella en una galaxia cercana, lo que reescribe el libro de jugadas cósmico”.

Este disco recientemente descubierto es 12.000 veces mayor que la distancia entre la Tierra y el Sol, lo que lo hace mucho más grande que el disco que una vez rodeó a nuestro Sol cuando era un bebé cósmico hace unos 4.500 millones de años.
Pero eso no es todo. Esta estrella no es sólo una aspiradora cósmica, sino que también lanza al espacio un importante flujo de material. Imaginemos este fascinante espectáculo cósmico a la alucinante distancia de 160.000 años luz de nuestro pequeño planeta azul. Para ponerlo en perspectiva, un año luz es la distancia que recorre la luz en un año entero: la asombrosa cifra de 9,5 billones de kilómetros.

Un grupo de astrónomos ha hecho un descubrimiento increíble al detectar un enorme disco giratorio alrededor de una estrella de nuestro vecindario cósmico. Este disco, que es incluso más grande y brillante que nuestro Sol, señala el comienzo de la vida de una estrella cuando un montón de material espacial colapsa bajo su gravedad.
A medida que este material cósmico se adhiere, forma un disco giratorio alrededor de la estrella en ciernes, contribuyendo a su crecimiento y a la posible creación de planetas. Lo sorprendente es que normalmente sólo hemos visto estas estrellas bebé con discos en nuestro territorio, la Vía Láctea. Pero, ¿adivinen qué? Los investigadores han ampliado su visión a la Gran Nube de Magallanes, una galaxia cercana a la nuestra. Este avance es como abrir una nueva ventana para entender cómo las estrellas y los planetas cobran vida fuera de nuestras fronteras galácticas familiares.

Imagina este espectáculo cósmico a 160.000 años luz de distancia: una estrella está tomando forma, y es mucho más grande y brillante que nuestro sol. Está absorbiendo activamente material de su disco circundante, formando un colosal disco giratorio.

Anna McLeod, astrónoma de la Universidad de Durham (Inglaterra) y autora principal del estudio publicado en Nature, no pudo contener su emoción: “¡Esto es muy emocionante! Aunque hemos visto estrellas como ésta formándose en otras galaxias, nunca habíamos presenciado un disco arremolinado alrededor de una estrella fuera de nuestra Vía Láctea. La tecnología se ha puesto al día, permitiéndonos explorar estos discos en diferentes entornos galácticos, proporcionando conocimientos cruciales sobre cómo se forman las estrellas más allá de nuestro patio trasero cósmico.”

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